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Artículos de Prensa
Ansiedad Social y adolescencia
Una puerta abierta al abuso de substancias
autores: Dr. Enzo Cascardo
y Dr. Pablo Resnik
La ansiedad social es un trastorno de ansiedad con notable
incidencia en púberes, adolescentes y adultos jóvenes,
que provoca un elevado deterioro de la calidad de vida.
La intensa ansiedad y angustia en situaciones de desenvolvimiento
social, resulta especialmente perturbadora en los jóvenes,
para quienes es de capital importancia la pertenencia a un
grupo o el inicio de relaciones laborales y de pareja. En
un intento de aliviar sus síntomas, descubren y utilizan,
una y otra vez, el efecto desinhibidor del alcohol (“voy
a tomar algo fuerte para darme coraje”) y otros tóxicos.
Quienes padecen de Trastorno de Ansiedad Social (también
denominada Fobia Social) experimentan un temor exagerado
a ser objeto de juicios negativos por parte de otros. Es
por ello que evitan de modo constante un gran número
de actividades de orden social ya que cuando se exponen a
las mismas sufren una gran tensión y síntomas
tales como rubor, palpitaciones, transpiración profusa
y temblor. Las situaciones temidas pueden ser, numerosas,
y en este caso se trata del subtipo generalizado (concurrir
a fiestas o reuniones, conocer gente nueva, participar de
pequeños grupos de trabajo, realizar conquistas amorosas)
o únicas y específicas, subtipo discreto (dar
un discurso, actuar frente al público, ir al baño
cuando hay personas en el ambiente contiguo)
Estadísticas :
Este Trastorno presenta una prevalencia (porcentaje de casos
en la población general a o largo del año)
de un 13,3 %, es decir que lo presentan 13 de cada 100 personas.
Con relación a la distribución por sexos,
vale destacar que los Trastornos de Ansiedad (trastorno de
pánico, ansiedad social, trastorno obsesivo compulsivo,
trastorno por estrés postraumático, trastorno
de ansiedad generalizada y fobias específicas) son
más frecuentes en mujeres. Estas diferencias hay que
buscarlas en factores biológicos, hormonales y sociales
que las hacen más vulnerables que el género
masculino. En un estudio clínico (384 casos) llevado
a cabo en CentroIMA en el año 2003 en Capital Federal,
corroboramos dicha tendencia, al constatar un 71 % de mujeres
afectadas por trastornos de ansiedad, frente a un 29 % de
hombres. En la Ansiedad Social la relación femenino
/ masculino es 3:2, es decir, tres mujeres cada dos hombres.
Comorbilidad:
Se entiende por comorbilidad la presencia de más
de un trastorno a la vez en el mismo individuo. Los Trastornos
de Ansiedad dificilmente se presentan de manera aislada en
una persona, por el contrario, la mayoría de las veces
se observan dos o más trastornos asociados, lo que
suele dificultar el diagnóstico y el tratamiento.
La Ansiedad Social se presenta asociada en un 81 % de los
casos.
Se asocia a trastornos afectivos en el 41,4 de los casos
(depresión en sus diversas manifestaciones) y a trastornos
de ansiedad en el 56,9 %.
En el 64,2 % de estos casos la Ansiedad Social fue el primer
trastorno en aparecer, lo que refleja su importancia como
desencadenante de trastornos secundarios (si bien no siempre
el trastorno asociado viene desencadenado por aquella)
Abuso de Sustancias:
El 39,6 % de las personas con Ansiedad Social presentan
abuso de sustancias. Téngase en cuenta la importancia
que este dato reviste, dado que gran parte de quienes la
padecen son personas jóvenes, que presentan así un
alto grado de vulnerabilidad a desarrollar una adicción.
Los informes clínicos revelan que la Ansiedad Social
suele preceder al abuso o dependencia del alcohol, ya que los
pacientes beben como un modo de automedicarse, disminuyendo
los niveles de ansiedad gracias a la desinhibición que
el alcohol produce.
Veamos los siguientes números:
| Abuso de alcohol sin dependencia (ingesta
episódica a niveles tóxicos, sin adicción) |
10,9 % |
| Dependencia del Alcohol (adicción) |
23,9 % |
| Abuso de otros tóxicos sin dependencia |
5,3 % |
| Dependencia de otros Tóxicos |
14,8 % |
Por otra parte, estudios realizados revelaron un promedio
de 32% de Fobia Social en poblaciones de alcohólicos,
un porcentaje casi tres veces mayor que en la población
general
Tratamiento:
La Fobia Social suelen presentar una muy buena respuesta
a los Tratamientos Cognitivo Conductuales (TCC), en sus variantes
individual y grupal. Es fundamental que los mismos sean llevados
a cabo por personal altamente entrenado.
En gran parte de los casos está indicado también
el tratamiento psicofarmacológico, que suele lograr
respuestas donde la TCC sola no lo logra, además de
acortar los tiempos de evolución.
Conclusiones:
Resulta de capital importancia la prevención, detección
temprana y tratamiento de la ansiedad social en personas
jóvenes, ya que de ese modo se evitará el desarrollo
de cuadros de adicción a substancias, de muy difícil
manejo y resolución.
Por otra parte, es indispensable para optimizar las posibilidades
de éxito de un tratamiento, determinar si la ansiedad
social precedió y condicionó el cuadro adictivo
posterior. Un caso de alcoholismo o de adicción a la
marihuana, por ejemplo, no responderá positivamente
si no se trata la fobia social subyacente. |